

Para la modernización del parque automotor del servicio público de transporte terrestre de pasajeros y de carga, el Gobierno Nacional establece el mecanismo de reposición (chatarrización), el cual consiste en la restricción de los vehículos al finalizar su vida útil y promueve como prioridad el proceso de desintegración física total del automotor.

Igualmente, para la renovación y/o chatarrización de vehículos particulares de tecnología antigua y contaminantes, el Ministerio de Transporte, en articulación con el Ministerio de Ambiente, expidió la Resolución 840 del 18 de marzo de 2014, reglamentando los procedimientos para la desintegración y la cancelación de matrículas.

Igualmente, para la renovación y/o chatarrización de vehículos particulares de tecnología antigua y contaminantes, el Ministerio de Transporte, en articulación con el Ministerio de Ambiente, expidió la Resolución 840 del 18 de marzo de 2014, reglamentando los procedimientos para la desintegración y la cancelación de matrículas.

La Ley 633 de 2000, mediante la cual se expide el Código Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre, establece que todo vehículo que haya cumplido su vida útil deberá someterse al proceso de desintegración física reglamentado por el Ministerio de Transporte.

Con fundamento en esta atribución, el Ministerio de Transporte expidió la Resolución No. 2080 de 2003, reglamentando el procedimiento de desintegración física para vehículos de servicio público y definiendo los requisitos para el control y manejo por parte de los Centros de Desintegración.

En virtud de estas disposiciones, la Secretaría de Movilidad estableció los procedimientos para la desintegración física de vehículos de transporte público, garantizando el cumplimiento de la normativa vigente.

Para los vehículos de carga, la Resolución 20230 de 2018 establece las condiciones y procedimientos para el registro inicial por reposición (chatarrización), así como el reconocimiento económico correspondiente.

Finalmente, atendiendo a las disposiciones legales vigentes, Sidenal desarrolla el proceso de desintegración física total bajo los más altos estándares de seguridad, transparencia y cumplimiento ambiental.
